domingo, 22 de mayo de 2016

bullying

El bullying suele tener lugar en el aula y en el patio de la escuela. Este tipo de violencia por lo general afecta a niños y niñas de entre 12 y 15 años, aunque puede extenderse a otras edades.
Cuando se habla de bullying hay que establecer que los profesionales expertos en la materia tienen muy claro qué perfiles tienen el acosador y el acosado. Así, en el primer caso, estas son las principales señas de identidad que le definen:

• El acosador es alguien que necesita tener el dominio sobre otro para sentirse poderoso y así ser reconocido.

• Carece de habilidades sociales y no muestra ningún tipo de capacidad de empatía.

• Por regla general, es alguien que suele tener problemas de violencia en su propio hogar.

• No tiene capacidad de autocrítica y manipula a su antojo la realidad.

En el segundo caso, el del acosado, estas podemos decir que son las características que le suelen identificar:
• Es alguien sumiso.
• Tiene baja autoestima y además no posee una personalidad segura.
• Presenta una incapacidad absoluta para defenderse por sí mismo.
• Se trata de una persona muy apegada a su familia y que no tiene autonomía.
• Suele presentar algún tipo de diferencia con el resto de sus compañeros de clase en lo que se refiere a raza, religión, físico…

El agresor o acosador molesta a su víctima de distintas maneras, ante el silencio o la complicidad del resto de los compañeros. Es habitual que el conflicto empiece con burlas que se vuelven sistemáticas y que pueden derivar en golpes o agresiones físicas.

Los casos de bullying revelan un abuso de poder. El acosador logra la intimidación del otro chico, que lo percibe como más fuerte, más allá de si esta fortaleza es real o subjetiva. Poco a poco, el niño acosado comienza a experimentar diversas consecuencias psicológicas ante la situación, teniendo temor de asistir a la escuela, mostrándose retraído ante sus compañeros, etc.
El bullying se ha convertido en una de las principales preocupaciones que tienen los padres respecto a sus hijos. Por tanto, es importante que aquellos presten atención a signos que pueden indicar que sus vástagos están sufriendo acoso escolar:

• El adolescente presenta cambios de humor muy bruscos.
• Tiene miedo de ir al colegio y por eso siempre pone excusas para faltar a clase.
• Se produce un importante cambio en lo que es el rendimiento escolar.
• No cuenta nada sobre su día a día en el centro.

Con las nuevas tecnologías, el bullying se ha extendido al hogar de las víctimas, en lo que se conoce como ciberbullying. Los acosadores se encargan de molestar a través de Internet, con correos electrónicos intimidatorios, la difusión de fotografías retocadas, la difamación en redes sociales y hasta la creación de páginas web con contenidos agresivos.

 ¿Qué es el bullying?La definición más común para el bullying es “un avasallamiento psicológico o físico reiterado, de una persona con menos poder o autoridad por parte de una persona o grupo de personas con mayor poder o autoridad. El bullying difiere de la agresión entre personas con igual nivel de poder. Sin embargo, alguien puede tener menor poder que otros por muchas razones: Porque es tímido, porque es diferente, porque está inseguro, porque tiene problemas en su casa o porque no tiene fuerza física.
El bullying toma diferentes formas e incluye las amenazas físicas y la violencia; las burlas e insultos; la relegación; y los ataques a la reputación. Las personas pueden intimidar a otros en forma directa, personalmente; indirectamente, haciendo correr rumores o ‘hablando mal’ de alguien según los dichos de terceros; o a través de cualquier forma de comunicación tecnológica, incluyendo la comunicación telefónica, escrita, mensajes de texto, email y grabaciones.  El bullying es una conducta que tiene lugar en las escuelas, en los deportes, en grupos de jóvenes, lugares de trabajo, grupos sociales, centros de jubilados y actividades online. Puede ocurrir en cualquier lugar donde haya reuniones de personas, tanto en el mundo real como virtual. El bullying ocurre entre personas de todas las edades y condiciones. Los jóvenes intimidados son especialmente propensos a sentirse atrapados y solos porque en general no pueden elegir donde vivir, a qué escuela ir, o donde jugar.
2. ¿Cuál es la diferencia entre el bullying y los conflictos normales entre pares?
Los conflictos ocurren normalmente en los vínculos porque las personas tienen diferentes perspectivas y prioridades. Aunque los niños necesitan supervisión de los adultos para aprender a manejar constructivamente los conflictos, la mayoría de las conductas inapropiadas entre las personas NO constituyen bullying. Las personas pueden asimismo lastimarse entre sí por descuido, por enojo, por límites insuficientes o por experimentar un uso negativo de su poder o autoridad, sin darse cuenta del impacto que tiene.
La buena noticia es que las habilidades socio-emocionales que pueden prevenir y detener la mayor parte del bullying y el acoso, también influyen en la construcción de vínculos saludables. Aprender cómo hacerse cargo de la propia seguridad física y emocional, cómo actuar de manera segura y respetuosa con los demás aunque nos hayan defraudado o frustrado, cómo poner límites y respetar los límites de los demás y cómo actuar efectivamente en defensa de otras personas, potencia a la mayoría de los individuos y los capacita mediante herramientas para manejar mejor los conflictos y problemas vinculares a futuro. El hecho fundamental a tener en cuenta es que las personas tienen derecho a ser tratadas con respeto y la responsabilidad de dirigirse a otros con respeto.
3. ¿Cómo puedo hablar con los jóvenes sobre el bullying?
Los niños y adolescentes necesitan mensajes coherentes y reiterados de sus padres, docentes, autoridades y otros adultos a su cuidado que le indiquen que “Queremos que estés seguro”- Estar seguro, a salvo, significa no tener miedo de que alguien pueda hacerte daño. Tu trabajo es hablar y denunciar si alguien está haciendo o diciendo cosas que te hacen daño, y buscar ayuda de los adultos a cargo, cuando esto no funciona. También esperamos que te comportes de manera segura y respetuosa hacia los demás. Esto significa hacerte cardo de lo que dices y haces, de manera que no seas hiriente o atemorizante, aunque alguien te haga enojar o perder la paciencia. Si tienes problemas en la escuela o en otro lugar, quiero que me lo cuentes.”